No vivió muchos días, pero sí grandes días.
Coleccionaba tardes silenciosas,
altas noches serenas,
sueños de niño que ha crecido de pronto
y no sabe qué hacer con tanta vida.
Los frutos caen cuando están maduros.
Él cayó antes de tiempo, pero a tiempo.
Sus vacaciones nunca terminaron.
No había cumplido veinte años. Nunca
enganó a una mujer,
delató a un compañero,
cerró las manos con codícia,
suspechó que sus padres le mentían,
que las palabras más hermosas
-- patria, Dios, destino, sacrifício --
eran sólo coartada de canallas.
Ya es leve tierra en dura tierra ajena.
Ninguna tierra fue dura para él.
Donde él estaba, estaba el Paraíso.
Si le queríais, no lloréis:
sonreíd como él sonreía
cuando una bala, piadosa, lo encontro.
ecoou por África o grito que ouvi / a dizer à morte para me poupar (Jaime Ferreri)
quarta-feira, 7 de setembro de 2016
terça-feira, 14 de abril de 2015
#13 - O NOVO HOMEM, Amélia Veiga
Traz nos olhos punhais
e mensagens secretas...
E zagaias de sonho
nas mãos negras, desertas...
Olha para nós a direito
e tem um riso branco
que lhe dilata o peito...
Passa um frio entre os homens
de receio e de espanto...
e mensagens secretas...
E zagaias de sonho
nas mãos negras, desertas...
Olha para nós a direito
e tem um riso branco
que lhe dilata o peito...
Passa um frio entre os homens
de receio e de espanto...
1961
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